• MAL ALIENTO

Mal aliento: un problema frecuente


Si crees que el mal aliento tiene su origen en el estómago, mejor que lo pienses dos veces. En realidad, la causa más frecuente del mal aliento es la acumulación de bacterias en la boca. De hecho, el mal aliento se origina en la cavidad bucal en casi nueve de cada diez casos1. Estas bacterias se encuentran entre los dientes, en las bolsas de las encías y en las fosas de la parte trasera de la lengua, y cuando descomponen partículas de alimentos en la boca, también liberan los llamados compuestos volátiles de sulfuro CVS.

El mal aliento no es peligroso, pero una boca con mal olor puede resultar embarazosa y causar situaciones incómodas en tu vida profesional y personal. Puedes empezar a sentirte inseguro y perder confianza cada vez que abras la boca cerca de otras personas, por ejemplo en reuniones de trabajo o en una cita. Aún peor, puede que no seas consciente de que tengas mal aliento y tus amigos y familiares no se sientan cómodos para decírtelo.

Causas del mal aliento

Existen numerosas causas que provocan el mal aliento. Aparte de los compuestos de sulfuro que se forman en la boca, otras causas del mal aliento son la gingivitis (inflamación de las encías), la periodontitis, la sequedad de boca, las dietas bajas en carbohidratos y el ayuno. Además, prácticamente todo el mundo tiene mal aliento por la mañana, porque el flujo de saliva disminuye durante la noche. El mal aliento también puede desencadenarse por comidas picantes, ajo, tabaco y alcohol.


Mal aliento procedente de la boca

Algunas de las causas más frecuentes del mal aliento con origen en la boca son:

  • Higiene oral deficiente. La comida que queda atrapada entre los dientes está plagada de bacterias y, si no se elimina, acaba por pudrirse. Para prevenir la acumulación de bacterias, es necesario usar hilo dental con regularidad, además de cepillarse los dientes dos veces al día. Para lograr un efecto más duradero, también puedes intentar utilizar un enjuague bucal.
  • Gingivitis y periodontitis. La inflamación de las encías y la enfermedad de las encías suelen estar causadas por una acumulación de placa en la boca, que a su vez puede provocar mal aliento.
  • Sequedad de boca. La saliva ayuda a limpiar la boca y la protege frente a bacterias pestilentes, que es el motivo por el que la boca seca puede contribuir al mal aliento. La sequedad de boca puede deberse a muchas causas, incluidos la deshidratación, el estrés, determinadas enfermedades y medicamentos.
  • Extracción de piezas dentales. La extracción de un diente puede provocar mal aliento durante unos pocos días, mientras la sangre se coagula y la herida se cura. Durante este tiempo, una buena higiene oral es aún más importante de lo habitual. Las caries y otras infecciones en la boca pueden tener el mismo efecto.
  • Estrés y cambios hormonales. La pubertad y la menopausia también pueden provocar mal aliento.

Mal aliento causado por otros factores

Algunos de los factores más frecuentes que provocan mal aliento son:

  • Comida y bebidas. El olor del ajo, las cebollas y otras comidas picantes va directamente al torrente sanguíneo y a los pulmones. Cuando se exhalan los olores, lo hacen en forma de mal aliento. El café es otro de los grandes culpables del mal aliento.
  • Tabaco. Si fumas, es probable que tengas mal aliento y la única forma de mejorarlo es dejar de fumar.
  • Alcohol. Las personas que consumen mucho alcohol normalmente desarrollan problemas de mal aliento. Esto tiene que ver con la forma que tiene el organismo de metabolizar el alcohol.

Prevención del mal aliento

La prevención del mal aliento es sencilla en la mayoría de los casos y comienza por una buena higiene dental. Pero solo cepillarse los dientes puede no ser suficiente. También debe utilizar hilo dental o un cepillo interdental para limpiar entre los dientes y, si tiene mal aliento, podría usar un enjuague bucal, como CB12 como complemento. CB12 previene el mal aliento neutralizando los compuestos de sulfuro olorosos en la boca, en lugar de simplemente enmascarar el olor. Contiene tanto acetato de zinc como diacetato de clorhexidina, que ha demostrado clínicamente prevenir el mal aliento durante 12 horas después de cada uso1.

Bibliografía:

1 Thrane PS, Young A, Jonski G, et al. A new mouth-rinse combining zinc and chlorhexidine in low concentrations provides superior efficacy against halitosis compared to existing formulations: a double blind clinical study. J Clin Dent 2007; 18(3):82-87.