• PASTA DE DIENTES

Pasta de dientes: una parte esencial de tu rutina de higiene oral


La pasta de dientes es una sustancia suave que ayuda a eliminar los restos de comida y la placa de los dientes, y es fundamental para una buena higiene dental. En esencia, la pasta de dientes mejora el efecto de limpieza del cepillo de dientes. Existen numerosos tipos de pastas de dientes, pero la mayoría combinan flúor, que fortalece el esmalte dental y combate las caries, con otros ingredientes que previenen la placa, el sarro y las enfermedades gingivales. Para sacar el máximo partido al efecto de la pasta de dientes, es importante utilizar una técnica de cepillado eficaz.

 

 

Ingredientes de la pasta de dientes

Las formulaciones de las distintas pastas de dientes varían, pero la mayoría están elaboradas con los siguientes ingredientes básicos:

  • Flúor, que fortalece el esmalte dental y previene las caries. Es el componente activo de la mayoría de pastas de dientes.
  • Agua, que evita que la pasta de dientes se seque.
  • Aglutinantes, que estabilizan la pasta de dientes y evitan la separación de los ingredientes sólidos y líquidos. Normalmente contienen celulosa, pero en ocasiones también se utilizan resinas naturales, coloides de algas marinas y coloides minerales.
  • Humectantes, como glicerol, propileno, glicol y sorbitol, que mantienen la humedad y la suavidad de la pasta de dientes.
  • Abrasivos, normalmente a base de tiza o sílice, que eliminan los restos y las manchas de los dientes. La cantidad de abrasivos en la pasta de dientes varía de una marca a otra, pero en general es mejor utilizar pastas de dientes con abrasivos suaves, ya que unos niveles elevados pueden dañar el esmalte y provocar sensibilidad en los dientes.
  • Agentes saborizantes y colorantes, que se usan para que la pasta de dientes sepa bien y tenga un buen aspecto. Los sabores de menta y hierbabuena son algunos de los sabores de pastas de dientes más frecuentes. Muchas pastas de dientes también contienen sacarina, estevia, xilitol u otros edulcorantes que no contribuyen a la aparición de caries.
  • Conservantes, que se añaden para evitar la proliferación bacteriana en la pasta de dientes. Alcoholes, benzoatos, formaldehídos y parabenos son algunos de los conservantes más frecuentes.
  • Detergente, que crea espuma y ablanda la placa. El lauril sulfato de sodio y el N-lauril sarcosinato de sodio son los detergentes utilizados con más frecuencia.

Distintos tipos de pastas de dientes

Existe una amplia variedad de pastas de dientes en el mercado, cada uno dirigido a una necesidad concreta. Por ejemplo, existen pastas de dientes con sabores específicos que resultan atractivos para los más pequeños. Otras contienen abrasivos más potentes y se comercializan dirigidas a los fumadores, que suelen tener los dientes manchados. ¿Sufres gingivitis, problemas de sarro o sensibilidad en las encías? Existen pastas de dientes especiales también para eso. Algunas marcas combinan varias de estas propiedades en un producto “integral”. Consulta a tu dentista o higienista dental si no estás seguro de qué pasta de dientes es mejor para ti. Independientemente de la pasta de dientes que utilices, es importante combinarla con una rutina regular de uso del hilo dental. Un enjuague bucal eficaz también puede contribuir a mantener a raya las bacterias de la boca y a ayudar a prevenir el mal aliento.